el olor de los libros

Timeo hominem unius libri / Temo al hombre de un sólo libro (Sto. Tomás de Aquino)

Mes: febrero, 2016

El AYUNO: ¡Explícamelo!

“Yo sufro, es verdad, para que Él me perdone; yo me castigo para que Él me socorra, para que yo sea agradable a sus ojos, para gustar su dulzura”

San Agustín, “la utilidad del ayuno”

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En estos días cuaresmales libros como el que reseño son especialmente útiles. Todos los años la misma pregunta ¿por qué no comes carne los viernes de cuaresma? Y la supuesta sesuda diatriba sobre el sacrificio, el marisco y otras ideas inteligentísimas de gente que no entienden que alguien pueda hacer sacrificios voluntariamente. Leer el resto de esta entrada »

El apocalíptico Elías

SantoSepulcroEn 1996 el escritor canadiense Michael O´Brien publicaba una novela importante en la narrativa católica del XX. “El padre Elías: un apocalipsis”. Era un libro grueso en su contenido y en su volumen. Era una buena novela donde los buenos triunfaban de la mano del Señor sufriendo lo indecible. Y donde pese al tono necesariamente apocalíptico brillaba la Esperanza. Allí se leía “Aunque el diablo hiciera grandes progresos, aunque lograra engañar a la mayor parte de la humanidad, aun en ese supuesto no deberíamos perder la esperanza. ¿No está ordenado que la Iglesia deberá un día padecer una segunda Pascua?” (…) “Nuestra labor es la de proclamar a Jesús. Debemos reforzar lo que aún queda.No es tarea nuestra la de contar el número de los que escuchan”. Ante un mundo hostil, la Iglesia y quienes la forman deben encarar el presente y el futuro conscientes de que el non praevalebunt tiene eterna vigencia.

En 2005 nos llegó la secuela. Más bien precuela pues conocíamos al padre Elías cuando era un chaval, un judío polaco. Es acogido por un librero cuando huye del ghetto de Varsovia y con él habrá muchos debates y aprendizajes. Y una voz divinase le revelará. Y habrá diálogo con la voz “¿Por qué nacen niños en campos de batalla?No fue la intención de Dios en el comienzo. Al principio hombre y mujer fueron creados para caminar con Él en el Jardín, para vivir en perfecta paz, para darse el uno al otro, y para darse a Él, como un don.” Esta segunda entrega era menos voluminosa, había menos acción y quizá mayor densidad teológica.

Ahora nos ha llegado la tercera y última entrega. Aún menos voluminosa. Transcurre la acción, una buena cantidad de emociones, en Israel. Todo debe terminar donde comenzó. Un mundo confuso (en especial para los católicos) donde nadie tiene claro qué voces debe escuchar, qué canales transmiten palabras ciertas y veraces. La prensa se llena de mensajes positivos que ocultan un fondo de maldad, un relativismo que iguala toda religión al mostrarla como parte de una verdad aún mayor. Y frente a tanta violencia ejercida con presiones la Palabra, Elías sólo buscará el momento para hablar, para ser el vocero de Dios, para cumplir su cometido. El final de un ciclo.

O´BRIEN, MICHAEL D.

“el padre Elías en Jerusalén”

Libroslibres, 2015